Bruselas (Bélgica) I

BRUSELAS (21-25 de Abril de 2011)


Día 1: Madrid-Bruselas

Noche: Hotel Scandinavia
Visitas: Grand-Place y Manneken Pis




















Distancia recorrida en avión: 1318km



La aventura por Bélgica comenzó la mañana del 12 de Abril, cuando temprano salimos para Madrid para coger un avión a media mañana que nos llevaría hasta el aeropuerto de Charleroi, en el sur de la capital belga.

Una vez en el aeropuerto, cogimos un autobús de la línea Brussels City Shuttle, que en una hora de trayecto nos llevó hasta el centro de la ciudad de Bruselas, a la estación de ferrocarril de Gare du Midi.


















Nuestro hotel no estaba muy lejos de la estación a pie, pero nos desubicamos un poco y tardamos un tiempo en llegar, el barrio era un poco modesto, lleno de inmigrantes, y nos encontrábamos en la calle principal, la rue Bergensesteenweg.


Tras descansar un rato en el hotel, y aprovechando que era temprano, decidimos comenzar a descubrir la ciudad, con un paseo hasta el centro de Bruselas y así aprovechamos para cenar.



A través de rue Anderlecht, llegamos a la Place de la Bourse, donde se encuentra el edificio de la Bolsa de Bruselas, allí hicimos una primera parada, ya se veía movimiento turístico por la zona.






Después nos adentramos en el centro histórico y llegamos al punto neurálgico de la ciudad, la bella Grand-Place, una preciosa plaza rodeada de decenas de edificios de estilo gótico que le dan un aspecto espectacular.




A un lado destaca el Hotel de Ville o edificio del Ayuntamiento, y al otro la Mansión del Rey.









Tras estar un rato disfrutando del agradable ambiente de Grand-Place, nos dirigimos a uno de los atractivos turísticos más curiosos de Bruselas, el Manneken Pis, una pequeña estatua de un niño haciendo pis, que se encuentra en una esquina vallada entre una confluencia de calles.




Después de unas fotos, salimos del centro en dirección al hotel y nos paramos en un bar a tomarnos nuestras primeras cervezas belgas. Al rato regresamos a la habitación.









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Día 2: Bruselas

Noche: Hotel Scandinavia
Visitas: Barrio de la UE e Ilot Sacré


Distancia recorrida: 5km


Tras la primera noche en el hotel, nos disponíamos a disfrutar de nuestro primer día completo en la capital belga, era un día soleado y teníamos por delante programadas las visitas al grueso de la ciudad.


Cogimos en transporte público en la cercana estación de Gare du Midi y nos dirigimos en primer lugar hasta el barrio de la Unión Europea, dónde, como capital y sede, se encuentran los edificios administrativos más importantes del continente.



Aunque no entramos en ningún sitio, ya que era imposible, pudimos pasear por los alrededores de estos grandes edificios.

Nos bajamos junto a la Comisión europea, y desde allí nos fuimos caminando hacia el Parc Leopold, un bonito parque situado junto a la zona más importante del complejo europeo.

















Desde el parque, a lo lejos, ya veíamos el edificio más importante, el Parlamento Europeo, un grandísimo conjunto de bloques azulados con vidrieras enormes, que sin duda deslumbran en esta zona de Bruselas.


Dimos una vuelta a la manzana y estuvimos fotografiándonos junto al edificio y todas las banderas de los países de la Unión Europea, una visita más que recomendable si visitas esta ciudad y te interesas un poco por la actualidad política y geográfica de nuestra cultura.




















A continuación, volvimos para atrás, y nos dirigimos más al este, hasta el Parc du Cinquantenaire, un gigantesco parque, que finaliza en una gran puerta similar a la de Branderburgo en Berlín, y que alberga el Museo Real de las Fuerzas Armadas y de Historia Militar.

















Pudimos admirar esta bonita puerta desde ambos lados, tras un largo paseo a través del parque, que acaba en una larga avenida sobre el Tunnel Cinquantenaire.



Tras disfrutar un rato de la zona, cogimos el metro en la parada cercana a la puerta del Cinquantenaire, y nos dirigimos al centro, hasta la estación Central de Bruselas.

Aquí comenzamos a pasear por las pequeñas calles del casco histórico y nos dirigimos hasta un pequeño callejón, tras la Grand-Place, en mitad de las calles comerciales del centro.



En este callejón, encontramos la estatua hermana del famoso Manneken Pis, una versión en femenino llamada Jeanneke Pis, también aprovechamos para parar a tomar algo en la cervecería más famosa de la ciudad, Delirium Tremens.









Una visita aconsejable en toda guía de viaje para los turistas que visitan Bruselas, y sobretodo, que sean amantes de la cerveza, un local completamente decorado con carteles, vasos, jarras y bandejas de marcas de cerveza, y con una carta con más de cien variedades de cervezas belgas, alemanas y de más partes del mundo.




Continuamos el paseo, y nos acercamos hasta Les Galeries Royales, una gran galería comercial junto a la Grand-Place, cargada de tiendas bonitas y carismáticos cafés, ya algo cansados decidimos ir a comer algo, paramos en un restaurante de comida rápida a comernos una hamburguesa.





Tras la comida, nos tumbamos un rato a descansar en el cercano parque de Sainte-Gudule, frente a la gran catedral con su mismo nombre, era un lugar tranquilo, lleno de gente descansando en el césped.















Descansamos un rato, y decidimos después entrar a la catedral, vimos unas ruinas en su sótano y dimos una vuelta por su nave principal, llamada la atención su recargada fachada gótica.





La rodeamos por detrás, y nos acercamos caminando a la última visita antes de retirarnos al hotel, el Museo de los Comics de Bruselas, con una colección bastante buena de Tintín, aunque llegamos a tiempo al final decidimos no entrar y nos conformamos con unas fotos de su bonita recepción.
















Dimos el último paseo hasta la Place de Brouckere, una bonita y animada plaza del centro de Bruselas, y cogimos el metro para regresar a la zona de nuestro hotel, íbamos a descansar un rato para después salir a dar una vuelta nocturna al centro de la ciudad.

Cambiados, y aseados, salimos ya de noche al centro, la intención era dar una vuelta por la Grand-Place y las calles comerciales de la zona, cenar algo y tomar unas cervezas belgas en algún bar.











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Día 3: Bruselas

Noche: Hotel Scandinavia
Visitas: Atomium, Mini Europe, Grand-Place & Palais Royal



 Distancia recorrida: 10km


Tras la visita a la ciudad de Brujas del día anterior, volvimos a retomar Bruselas, en nuestro último día de viaje por Bélgica, con una jornada bastante completa en la que visitaríamos el futurista barrio de Laeken.



Cogimos el transporte público para que nos llevara a la zona norte de la ciudad, donde nada más llegar, vimos a lo lejos el enorme edificio de nuestra primera visita de la mañana, el Atomium, un enorme átomo, símbolo de la modernidad y futurismo que Bruselas pretende transmitir como capital de la Unión Europea.










Tras un buen rato en la cola, conseguimos acceder al interior del Atomium, y disfrutamos de cada uno de sus grandes bolas de metal, escalera arriba y abajo, admirando el paisaje soleado de la ciudad de Bruselas.



Desde la bola más alta pudimos ver el estadio de fútbol Rey Balduino y el complejo de Mini Europe, una belleza visual que merece la pena disfrutar subiendo a este extraño monumento.



Tras la reconfortante visita al Atomium, nos dirigimos al complejo de ocio que había al lado, y nos sentamos en una terraza a descansar y tomarnos una cerveza belga, el día era primaveral.


Tras el descanso entramos en el recinto de Mini Europe, un curioso parque que alberga reproducciones de los monumentos más importantes de los países de la Unión Europea a escala 1/25.















Un paseo por capitales europeas como Londres, París, Berlín, Atenas, Vilnius, Copenhage, Madrid, Estocolmo, Viena, Helsinki, o Lisboa, y algunos otros monumentos como Pisa o Santiago, sin duda una experiencia más que recomendable.


Algo cansados, cogimos de nuevo el transporte público y regresamos al centro de Bruselas, hasta la Grand-Place, la cual no habíamos tenido aún la oportunidad de verla de día.


Nos hicimos unas fotos en esta preciosa plaza barroca, y después nos relajamos con otra cerveza en una bar cercano.









La tarde la dedicamos al paseo, decidimos recorrer las calles de Bruselas a pie para ir descubriendo lugares de interés.


En primer lugar nos dirigimos hasta el gran edificio del Palacio de Justicia, donde se encuentra el famoso ascensor del barrio de Marolles, aquí descendimos hasta este humilde barrio, lleno de callejuelas y un ambiente un poco decadente.









Por el camino, el primer lugar llegamos hasta la iglesia de Notre Damme de la Chepelle, y a continuación, nos adentramos en el barrio de Sablon, y ascendimos hasta la bonita iglesia de Notre Damme du Sablon.













Tras esta ruta por los barrios bajos de Bruselas, llegamos a una de sus arterias principales, la Rue de la Régence,  y la recorrimos al este hasta llegar a Place Royale, una preciosa plaza llena de museos y edificios administrativos, que es el preludio al gran parque del palacio Real.














Aquí pudimos disfrutar de unas estupendas vistas desde su escalinata central, con el Mont des Arts al fondo.


Y llegamos al gran parque donde se encuentra el Palais Royale de Bruselas, aquí nos detuvimos un rato, recorrimos la zona y nos hicimos unas fotos, hacía muy buena tarde y las vistas eran increíbles.



Tras esta última visita del día, decidimos concluir la ruta volviendo a la Grand-Place, y así despedirnos de la ciudad de Bruselas desde su centro histórico, aprovechamos también y nos acercamos de nuevo hasta la curiosa estatua de Manneken Pis.







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