Día 1: Madrid-Milán
Noche: Hotel Arco
Visitas: Il Duomo, Navigli, Corso e Galleria Vittorio Emanuele II
Distancia recorrida en avión: 1234km
Nuestra segunda visita a Italia iba a comenzar muy temprano con un viaje en avión de dos horas de duración a la ciudad de Bérgamo, a unos 50km al este de Milán, allí cogimos un autobús que en poco más de 45 minutos nos dejó en la Stazione Centrale de la ciudad de Milán, nuestro primer destino dentro del tour que íbamos a realizar por el norte del país.
Después de una caminata de 30 minutos desde la estación, llegamos a nuestro hotel, en el Corso XXII Marzo, nos alojamos y nos preparamos para realizar las primeras visitas del día, era temprano y teníamos todo el día por delante.
Ya preparados, salimos del hotel y nos dirigimos al este por el Corso di Porta Vittoria, pasando por la animada Piazza Cinque Giornate, nos dirigiamos a la plaza central de Milano, la Piazza del Duomo.
Accedimos por detrás, por la Piazza Fontana, poco a poco empezamos a descubrir la grandeza y la hermosura de la gran catedral de Milán, Il Duomo, un enorme edificio gótico que sobresale exageradamente en el centro de la ciudad y que supone su monumento más emblemático.
Paseamos alrededor de la plaza, haciendo fotos desde varias perspectivas, también disfrutamos del monumento ecuestre a Vittorio Emanuele II y del gran arco que da acceso a la galería comercial con el mismo nombre.
Después de descansar unas horas en el hotel, a media tarde partimos de nuevo hacia el centro de la ciudad y nos dirigimos a la animada Piazza San Babila, y recorrimos a continuación la glamurosa calle Corso Vittorio Emanuele II, donde pudimos fotografiarnos frente a las tiendas más caras del mundo, las famosas marcas que hacen de la moda italiana, de las más prestigiosas del mundo.
Frente a la Piazza della Scala, se encontraba la entrada norte de la espectacular Galleria Vittorio Emanuele II, la recorrimos una vez más, y acabamos de nuevo en la céntrica Piazza del Duomo, donde, con la bonita luz del atardecer, pudimos fotografiarnos nuevamente frente al impresionante edificio de Il Duomo.
Nuevamente entramos en la Galleria Vittorio Emanuele II para ver algunas tiendas y hacer fotos, antes de la última visita del día, que estaba un poco más alejada.
Decidimos coger el autobús urbano y nos dirigimos hasta el bonito barrio de Navigli, el conocido barrio de los canales navegables de Milano, una zona turística muy agradable, que al atardecer se llena de gente para pasear junto a los canales artificiales y cenar en sus restaurantes escondidos en pequeñas callejuelas.
Tras estar un rato por la zona, un ataque inesperado de mosquitos hizo que decidiéramos abandonar este bonito lugar, y nos fuimos andando al este, primero pasando por la llamativa Porta Ticinese, y después adentrándonos por la empedrada y estrecha Corso di Porta Ticinese.
Así, llegamos hasta un lugar de reunión de jóvenes y turistas en la noche milanesa, la Colonne di San Lorenzo, una bonita columnata situada frente a la Basilica San Lorenzo Maggiore. Allí descansamos un rato antes de volver andando hasta la Piazza del Duomo.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Día 2: Milán
Noche: Hotel Arco
Visitas: Il Duomo, Stadio San Siro, Parco Sempione
Desde estas alturas, y salvando los numerosos pináculos que ofrece Il Duomo, podíamos ver panorámicas de toda la ciudad, aprovechando el soleado día que nos había salido.
Tras pasar un vertiginoso rato de más de una hora por las alturas de este espectacular edificio, bajamos de nuevo a la plaza y descansamos un rato, nos esperaba otra visita muy especial.
Después de descansar un rato y comer algo, cogimos el metro y nos dirigimos a las afueras de la ciudad, un barrio alejado del centro, para visitar el famoso Estadio de fútbol de San Siro, donde juegan sus partidos los dos equipos locales, AC Milán e Inter Milán.
Nos bajamos en la parada de San Siro Ippodomo, y rodeamos el hipódromo que hay junto al estadio, antes de ver por primera vez de frente sus rojos pilares. Nos acercamos y sacamos unas entradas para hacer el tour por el estadio.
Lo primero que vimos fue la sala de trofeos, justo a la entrada del tour, visitando primero la parte del AC Milano y después la del Internazionale Milano, viendo todo tipo de trofeos, y camisetas de recuerdo de otros equipos, logradas durante toda la historia de estos dos históricos clubes europeos.
Después ya sí aparecimos por la parte baja del estadio, junto al césped, pudimos apreciar por fin el interior, las gradas, y disfrutar de uno de los estadios más famosos de Europa.
Ya en el interior, nos introdujimos en la zona de vestuarios, primero entramos en el vestuario del Internazionale Milano, donde predominaban los colores azul y negro, nos hicimos unas fotos en los asientos.
A continuación, en el mismo pasillo más adelante, entramos en el vestuario del AC Milano, mejor preparado y donde predominaban los colores rojo y negro, y con un gran escudo del club en el centro y en el techo de la sala.
Después de los vestuarios, atrvesamos la zona que se utiliza como zona mixta o zona que utilizan los periodistas al final de los partidos para entrevistar a los jugadores, a destacar que a un lado del pasillo está preparada para un equipo y al otro para el otro equipo.
Una vez en el exterior, salimos por el lado contrario al que entramos y nos dirigimos hasta la avenida cercana al estadio, cogimos el metro que nos llevaría hasta la parada de Conziliazione, a medio camino entre San Siro y la Piazza del Duomo.
Nuestra intención era atravesar caminando una animada calle comercial hasta llegar al bonito Parco Sempione, lugar donde se encuentra el famoso castillo de la ciudad, el Castello Sforzesco.
Era la hora de comer, y tampoco nos merecía la pena pagar para visitar el castillo, así que lo visitamos por fuera e hicimos unas fotos y fuimos a buscar un sitio para comprar algo de comida, la idea era comer relajadamente en el tranquilo parque Sempione y descansar un buen rato después de la mañana tan completa que habíamos tenido.
La salida de por la tarde no tuvo muchas novedades, prácticamente habíamos visto el grueso de la ciudad y ya sólo nos quedaba volver a pasar por los mismos sitios y despedirnos de los monumentos más famosos como Il Duomo.
La única novedad fue un paseo por la bonita Via Brera, con antiguos edificios y un ambiente muy bohemio. Paseamos también por zonas comerciales junto a la plaza, y pudimos ver unos auténticos Ferrari que alquilaban en plena calle.
Pasamos de nuevo por la Galleria Vittorio Emanuele II, nos fotografiamos junto a Il Duomo, y tras bebernos unas cervezas tranquilamente, salimos al este hasta el Largo Augusto y cogimos el metro que nos dejaría en la puerta de nuestro hotel.
Era el final de nuestra visita a la ciudad de Milano, ya que al día siguiente temprano teníamos reservado un billete de tren para que nos llevase al siguiente destino de nuestro tour por el norte de Italia, la bonita ciudad de Venecia.






No hay comentarios:
Publicar un comentario