Día 1: Mérida-Oporto
Noche: Hotel Residencial Enrique VIII
Visitas: Coimbra
Comenzamos nuestro viaje por el norte de Portugal un Jueves Santo al mediodía, con la intención de llegar a Oporto por la tarde noche, y así levantarnos al día siguiente ya en nuestro lugar de visita, pero íbamos a aprovechar este viaje vespertino de más de 4 horas y media para visitar la bonita ciudad de Coimbra, a unos 100 km de Oporto, y conocida popularmente por su antigua Universidad.
Ya en Coimbra, aparcamos el coche en la céntrica Avenida Sá da Bandeira, y caminamos hasta la zona universitaria, en pleno centro histórico de la ciudad.
Antes de acceder a la plaza central de la Universidad, tuvimos que subir unas imponentes escaleras monumentales, no aptas para gente fatigada o con problemas físicos, existen por supuesto otras formas de acceder a la zona.
Ya arriba, empezamos a dar una vuelta por los alrededores de estos antiguos edificios universitarios, vimos varias facultades, y otros edificios importantes como el Museu Nacional Machado de Castro o la Sé Nova de Coimbra.
Estuvimos alrededor de una hora por la zona, y salimos de nuevo hacia la avenida donde teníamos el coche, nos quedaba un trecho todavía para llegar a nuestro destino, el tiempo estaba empeorando y la noche estaba cayendo.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Día 2: Oporto
Noche: Hotel Residencial Enrique VIII
Visitas: PraÇa de Batalha, Av. dos Aliados, Livraria Lello & Irmâo, Calem, Ponte Luis I.
Comenzamos nuestra visita turística por la ciudad de Oporto temprano, buscando un lugar cercano para desayunar y comenzando la ruta a pie por todo el centro histórico.
Tras desayunar en la rua de Alexandre Herculano, junto al hotel, llegamos a la PraÇa de Batalha y disfrutamos del primer gran monumento de Oporto, la Igreja de Santo Ildefonso, una preciosa y colorida iglesia.
Junto a ésta, y saliendo de la plaza hacia el oeste, nos paramos un momento en la llamativa tienda de antigüedades Reis Filhos, con una fachada espectacular, y continuamos después por la larga Rua de 31 de Janeiro, llena de tiendas y mucha gente.
Llegamos a una confluencia de calles importantes de la ciudad, y al fondo teníamos la plaza central de la ciudad la PraÇa da Liberdade, una gran y alargada plaza que se une con la Av. dos Aliados, y que al fondo está presidida por el gran edificio de la Cámara Municipal do Porto, que recuerda a la preciosa torre central de la ciudad de Brujas.
El tiempo no acompañaba, y al igual que la noche anterior en la que llegamos, la lluvia estaba marcando la mayor parte del día.
Después de pasar un rato en esta plaza, y tomarnos algo caliente, recorrimos la Rua Formosa hasta la bonita y animada Rua de Santa Catarina, llena también de bares, cafeterías y tiendas y donde nos detuvimos un momento en la curiosa cafeteria Majestic Café.
Seguimos con nuestra agenda de visitas, y nuestra siguiente parada, tras 30 minutos andando y dando alguna que otra vuelta de más, fue la famosa librería Lello & Irmao, el famoso lugar donde se rodaron las películas de Harry Potter.
Frente a la librería, nos encontramos el bonito edificio del Museo de Historia natural, dimos una vuelta por la zona, nos hicimos unas fotos, y cogimos un bus que, tras darnos un pequeño paseo, nos dejó en la zona del paseo fluvial, junto al Ponte Luis I.
Nos detuvimos en la Rua da Ribeira Negra, a orillas del río Duero, y contemplamos la belleza de la ciudad de Oporto desde su lado más espectacular, junto al famoso puente Luis I, una obra arquitectónica única y que une las dos empinadas laderas que por esa parte de la ciudad se levantan sobre el río Duero.
A continuación llegó la visita más gustosa del día, otro placer que te tienes que tomar antes de irte de esta ciudad, visitamos una de sus famosas bodegas de vino dulce de Oporto, la bodega Calem, y a través de un tour guiado, nos explicaron todos los detalles de la creación de este vino tan especial.
Al final de la visita, nos invitaron en una gran sala a probar las distintas variedades de este vino, y aprovechamos para comprar algunas botellas, al salir, decidimos continuar con la prueba y nos tomamos otra copita en un bar cercano.
Así, tras esta experiencia tan dulce, volvimos a cruzar el puente hacia su ladera norte, a través del Ponte Luis I, y nos sentamos un rato en una terraza de Cais da Ribeira, un animado paseo junto al río con unas vistas excepcionales.
Estaba anocheciendo, y para rematar las visitas de este día, subimos a través de las escaleras dos Guindais hasta el Miradouro Duero Oporto, para disfrutar de unas panorámicas perfectas de toda la ribera del Duero a su paso por la ciudad y con el Ponte Luis I atravesándolo.
Nos fuimos a cenar algo, y nos retiramos al hotel, donde pasamos un rato en la habitación viendo como diluviaba fuera, antes de acostarnos y descansar.
Día 3: Oporto
Noche: Hotel Residencial Enrique VIII
Visitas: Calem, Ponte Luis I, Estadio do Dragao, Sé de Oporto.
Comenzamos nuestro segundo día por la ciudad de Oporto tempranito, bajando a desayunar a una cafetería cercana al hotel, nos esperaba otro día de caminata, aunque esta vez el tiempo nos respetó bastante más que el día anterior.

La primera parada era la Stacao de Sâo Bento, junto a la PraÇa da Liberdade, llegamos utilizando la misma ruta del día anterior, a través de la PraÇa da Batalha. Su interior destaca por la recargada decoración de sus paredes.

Tras ver este bonito edificio, subimos la empinada Av Dom Alfonso Enriques, hasta lo alto de la ciudad, la colina donde se encuentra la gran Sé de Oporto, la bonita catedral que preside la parte antigua de la ciudad.
Estaba cerrada, así que, dimos una vuelta por sus exteriores, y disfrutamos de unas panorámicas estupendas desde un mirador próximo al edificio.
Lo siguiente fue bajar de nuevo la avenida, y dirigirnos a la PraÇa da Liberdade, lugar donde tienen su parada central los autobuses turísticos que recorren la ciudad, nuestra intención era coger uno de estos autobuses y pasar un estupendo rato recorriendo las calles de Oporto y sus principales zonas turísticas desde lo alto del bus.
Elegimos el bus que recorría todo el paseo marítimo hacia el mar, hasta la costa del atlántico, y después volvía al centro a través de la gran avenida de Boavista. Así, primero recorrimos unas cuantas calles del centro, viendo algunos edificios antiguos, y después nos dirigimos hacia el río, y empezamos a recorrer la Rua de Ouro en dirección oeste, hacia el mar.




Pasamos junto al moderno Ponte da Arrábida, y empezamos a salir del Río Duero y entrar en el Océano Atlántico, veíamos barcos, gente caminando junto al agua, en biciclaeta, y llegamos al final.




Nos encontramos la antigua fortaleza de Sâ Joâ da Foz, aquí giramos al norte y ya estábamos en el paseo marítimo, junto a la playa.


El agua rompía con fuerza en los acantilados del Faro de Felgueiras, y junto a este, las Praias donde acuden normalmente los ciudadanos de Oporto.

Tras atravesar siete u ocho playas, llegamos hasta la PraÇa de GonÇalves Zarco, con un gran ambiente turístico, hasta una gran rotonda con una estatua equestre en el centro.



A continuación subimos un poco más, y llegamos a otra rotonda con una curiosa escultura en el centro, llamada She Changes, con forma de aros rojos en forma de embudo.

Y por último, llegamos hasta la localidad de Matosinhos, lugar donde se encuentra la zona portuaria de Oporto, con grandes barcos y gran cantidad de maquinaria. Aquí ya nos despedimos de la costa y nos adentrarnos otra vez en la ciudad a través de la larga avenida de Boavista.




Pasamos por el gran parque da Cidade, y atravesamos avenidas y calles con algunos edificios bastante llamativos, y pasando por delante del estadio de fútbol del segundo equipo de la ciudad, el Boavista FC, llegamos hasta la zona de Santo Ildefonso, al norte de nuestro hotel, descansamos y comimos algo.

La siguiente visita programada era el gran estadio de fútbol de Do Dragao, la sede del FC Porto, llegamos después de una hora caminando, por la Av. de Fernao de Magalhaes.
No llegamos a entrar, simplemente estuvimos rodeando todo el estadio y haciendo fotos desde varios ángulos distintos, nos llamó mucho la atención la arquitectura de este estadio.

Ya terminada la vista por los alrededores de Do Dragao, cogimos el metro y nos dirigimos a la zona del Ponte Luis I, por donde estuvimos el día anterior, atravesamos el puente caminando y nos dirigimos de nuevo a la bodega Calem, donde haríamos nuevamente la visita guiada, antes de realizar un nuevo tour en autobús.
Esta vez desde la orilla sur del río Duero, junto a las bodegas, cogimos un bus urbano, donde dimos un gran vuelta por la zona este de la ciudad,

Atravesamos el río hacia la localidad de Vilanova de Gaia, atravesando el Ponte do Infante a la ida y volviendo por el Ponte Luis I. Fue una manera excepcional de acabar nuestras visitas por la ciudad de Oporto.

Al anochecer decidimos volver a la zona del puente para hacer unas últimas fotos antes de irnos a acostar. A ldía siguiente ya no visitaríamos nada más, ya que saldríamos temprano hacia Mérida para llegar antes de comer.
La primera parada era la Stacao de Sâo Bento, junto a la PraÇa da Liberdade, llegamos utilizando la misma ruta del día anterior, a través de la PraÇa da Batalha. Su interior destaca por la recargada decoración de sus paredes.
Tras ver este bonito edificio, subimos la empinada Av Dom Alfonso Enriques, hasta lo alto de la ciudad, la colina donde se encuentra la gran Sé de Oporto, la bonita catedral que preside la parte antigua de la ciudad.
Estaba cerrada, así que, dimos una vuelta por sus exteriores, y disfrutamos de unas panorámicas estupendas desde un mirador próximo al edificio.
Elegimos el bus que recorría todo el paseo marítimo hacia el mar, hasta la costa del atlántico, y después volvía al centro a través de la gran avenida de Boavista. Así, primero recorrimos unas cuantas calles del centro, viendo algunos edificios antiguos, y después nos dirigimos hacia el río, y empezamos a recorrer la Rua de Ouro en dirección oeste, hacia el mar.
Pasamos junto al moderno Ponte da Arrábida, y empezamos a salir del Río Duero y entrar en el Océano Atlántico, veíamos barcos, gente caminando junto al agua, en biciclaeta, y llegamos al final.
Nos encontramos la antigua fortaleza de Sâ Joâ da Foz, aquí giramos al norte y ya estábamos en el paseo marítimo, junto a la playa.
El agua rompía con fuerza en los acantilados del Faro de Felgueiras, y junto a este, las Praias donde acuden normalmente los ciudadanos de Oporto.
Tras atravesar siete u ocho playas, llegamos hasta la PraÇa de GonÇalves Zarco, con un gran ambiente turístico, hasta una gran rotonda con una estatua equestre en el centro.
A continuación subimos un poco más, y llegamos a otra rotonda con una curiosa escultura en el centro, llamada She Changes, con forma de aros rojos en forma de embudo.
Y por último, llegamos hasta la localidad de Matosinhos, lugar donde se encuentra la zona portuaria de Oporto, con grandes barcos y gran cantidad de maquinaria. Aquí ya nos despedimos de la costa y nos adentrarnos otra vez en la ciudad a través de la larga avenida de Boavista.
Pasamos por el gran parque da Cidade, y atravesamos avenidas y calles con algunos edificios bastante llamativos, y pasando por delante del estadio de fútbol del segundo equipo de la ciudad, el Boavista FC, llegamos hasta la zona de Santo Ildefonso, al norte de nuestro hotel, descansamos y comimos algo.
La siguiente visita programada era el gran estadio de fútbol de Do Dragao, la sede del FC Porto, llegamos después de una hora caminando, por la Av. de Fernao de Magalhaes.
Atravesamos el río hacia la localidad de Vilanova de Gaia, atravesando el Ponte do Infante a la ida y volviendo por el Ponte Luis I. Fue una manera excepcional de acabar nuestras visitas por la ciudad de Oporto.
Al anochecer decidimos volver a la zona del puente para hacer unas últimas fotos antes de irnos a acostar. A ldía siguiente ya no visitaríamos nada más, ya que saldríamos temprano hacia Mérida para llegar antes de comer.











No hay comentarios:
Publicar un comentario